Era un 6 de septiembre de 1981 en la que la selección peruana
jugaba su último partido de eliminatoria para el mundial de
España 82’. En aquel entonces con
un empate nos bastaba para clasificar a la cita mundialista y eliminar a
Uruguay, cosa que paso. Empatamos 0 a 0 y con ese resultado
Perú clasificaba e
iría por última vez a un mundial.
Llego el día 6 de septiembre pero del 2013, por esas cosas
del destino,
Perú se volvía a enfrentar exactamente 31 años después, en el
mismo escenario, a la selección Uruguaya. En esta ocasión no nos valía un empate
y mucho menos una derrota. Lamentablemente la historia no fue así,
Perú tuvo
durante los primeros minutos unas 3 ocasiones claras de adelantarse al marcador,
pero no las pudo concretar.
Luego de una jugada dentro del área peruana,
Luis Suárez un
habilidoso jugador, y muy buen actor, fue derribado dentro del área chica por
una falta de
Ramos, y
Suárez como todo un experto en la materia, se inventó un
penal que él mismo se encargaría de ejecutarlo y convertir el primer gol, que pondría
seriamente en aprietos a
Perú.
Después del tanto uruguayo, la selección nacional perdería
los papeles. Tras una tonta e infantil reaccionar de
Yoshimar Yotún contra
Suárez, el árbitro argentino
Patricio Loustau no le tembló la mano para mostrarle
la tarjeta roja, y dejar a
Perú con 10 hombres. Ya en el segundo tiempo con un hombre menos,
Perú trato de buscar el empate, pero los uruguayos aprovechaban la
desesperación y más cerca estuvo en 2 a 0 que el 1 a 1.
Tras un violento remate de
Luis Suárez, sentenciaba la
derrota peruana y dejaba en silencio a todo el estadio. A pesar del 2 a 0, la
selección no bajo los brazos y generaba situaciones peligrosas en arco rival,
hasta que a los minutos finales se cobra un tiro libre a favor de
Perú, y quien
se encargaría de patear sería el mejor jugadores peruano de esta eliminatoria,
Jefferson Farfán, que con un soberbio remate puso el descuento e ilusionaba a
los hinchas con un posible empate.
Lamentablemente esto no se dio, termino el encuentro con un
2 a 1 a favor de los Uruguayos y con esto se acababa nuestro sueño mundialista,
fue realmente conmovedor ver a un
Jefferson Farfán y un
Paolo Guerrero llorando
como bebes tras la derrota, ese llanto de ambos jugadores, sobre todo el de
Farfán que fue el que más conmovió,
fue el reflejo de y el llanto de toda una nación que veía nuevamente truncada
las esperanzas de cantar nuestro himno nacional nuevamente en un mundial
después de 32 años.